El miedo a la anestesia viene de tiempos inmemoriales, en los cuales la anestesiología ni siquiera era una especialidad médica

Si bien el miedo hoy persiste, las causas que lo provocan son otras, como falta de conocimiento de la población acerca de la anestesia, amplia difusión mediática de los pocos casos con resultados fatales o secuelas graves debidos a la anestesia. Quienes dan a conocer estos datos, al hacerlo, no toman en cuenta la relación entre ellos y la cantidad de anestesias realizadas por año en el país. Por otro lado, existe un miedo natural de las personas a entregar su estado de conciencia a un desconocido.

Mucho se ha avanzado en los últimos 25 años en nuestra especialidad, para mejorar el cuidado y la seguridad de los pacientes sometidos a cirugía.

En la década del '60, la posibilidad de tener un problema serio durante la anestesia era de 1 caso cada 10.000. Hoy, gracias a muchos factores, ese riesgo ha disminuido notablemente a 1 caso cada 200.000 (¡veinte veces menos!).

Hoy en día es mayor la probabilidad de sufrir un accidente de tránsito que la de padecer algún inconveniente durante el acto anestésico. ¿Sabía Ud. que los actuales datos indican que los accidentes de tránsito en nuestro país son la 4º causa de muerte después de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y las enfermedades cerebrovasculares?
La probabilidad de muerte por accidentes de tránsito es de 25 por cada 100.000 habitantes.

Como se desprende de las estadísticas, la anestesia es hoy un acto seguro (no excento de riesgos) y esto tiene su explicación:

Los médicos especialistas en anestesiología cada vez están mejor preparados.
El equipamiento anestésico para administración y monitorización de la anestesia es cada vez más seguro, de forma tal que es posible medir y vigilar casi todas las variables fisiológicas del organismo durante la anestesia.
Las drogas usadas en la actualidad son cada vez más seguras y eficaces.
Continuamente se descubren nuevas y más seguras técnicas anestésicas.